jueves, 1 de diciembre de 2016

Prácticas del tema 7

PRÁCTICA 1
El mapa representa las regiones biogeográficas de España. Analícelo y responda a las preguntas que se plantean:
a) Identifique las provincias correspondientes al área eurosiberiana.

b) Señale las principales especies pertenecientes al ámbito geográfico de Andalucía.

c) Explique las relaciones existentes entre las condiciones físicas del territorio y las diferentes regiones geográficas.


a) Las provincias correspondientes a la región eurosiberiana son las gallegas (A Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra), León, Asturias, Cantabria, Palencia, Burgos, Álava, Vizcaya, Guipúzcoa, Navarra, Huesca, Lleida, Barcelona y Girona.
b) El territorio andaluz pertenece a la región biogeográfica mediterránea. Por tanto, su bosque climax es el perennifolio mediterráneo, formado por especies esclerófilas. Entre las especies arbóreas destacan la encina (Quercus Ilex) y el alcornoque, estando menos representados el quejigo (Quercus faginea), el castaño, los pinos, algarrobos, acebuches… Entre las especies invasoras destaca el eucalipto.
Este bosque mediterráneo posee un rico sotobosque de arbustos como el madroño, el durillo, la madreselva, el brezo.
La degradación de este bosque da lugar a dos formaciones arbustivas: La Maquia, donde –además de otras ya mencionadas- encontramos especies como la jara, el lentisco, la retama…; y la Garriga, donde la especie dominante es la coscoja, que convive con hierbas aromáticas como el romero o el tomillo.
En las zonas más áridas aparecen el palmito, el esparto, la aulaga, el hisopillo o las gramíneas
c) La diversidad biogeográfica tiene que ver de manera directa con las condiciones físicas del territorio, especialmente con factores como: el clima, sobre todo en relación con las condiciones de temperatura y precipitación, pero también con la insolación, la humedad, los vientos…;  el relieve (variedad topográfica, la altitud, la orientación…); las características litológicas; los tipos de suelos.
En este sentido, la Región Eurosiberiana coincide con la zona de clima oceánico, caracterizado por inviernos templados, veranos frescos, escasa oscilación térmica, un elevado nivel de precipitaciones regularmente distribuidas a lo largo del año, elevado grado de nubosidad, insolación reducida…; todo ello ligado a la influencia marítima y a la frecuencia con que la zona es visitada por las borrascas asociadas a las perturbaciones del Frente Polar.
Lo anterior, unido a unos suelos muy evolucionados y ricos en materia orgánica (tierra parda, rankers y, terra fusca, permiten el desarrollo de una vegetación exuberante en base al bosque caducifolio cuya frondosidad reduce considerablemente el acceso de la luz solar hasta el suelo, dificultando el desarrollo de los estratos arbustivo y herbáceo.
El principal raso de la vegetación en la Región mediterránea  es su carácter perennifolio, que deriva de las exigencias de adaptación al medio que impone el clima, dado que el clima mediterráneo presenta unos inviernos suaves- salvo en las variedades continentalizadas- pero unos veranos largos y calurosos, además de unas precipitaciones escasas e irregularmente distribuidas, con una sequía estival muy acusada a la que se han debido adaptar las plantas desarrollando mecanismos para reducir la evapotranspiración y alcanzar la humedad del suelo. Por eso, la vegetación mediterránea tiene hojas pequeñas y de color cobre, y unas raíces extensas y profundas.
La riqueza florística de esta región deriva también de la variedad de tipos del clima mediterráneo, de la diversidad topográfica y de relieve y de la heterogeneidad de sus suelos: En zonas calizas los suelos rojos mediterráneos y la terra rossa, que sustenta matorral o bosques adehesados; en zonas silíceas la tierra parda meridional, dedicada a dehesas y pastizales; en las zonas arcillosas aparecen las tierras negras y en las más áridas los suelos grises subdesérticos
Respecto a la región macaronésica, la insularidad –que ha acentuado sus caracteres autóctonos, el poseer un clima subtropical, muy afectado por el Atlántico (corriente fría de Canarias), con temperaturas suaves todo el año y escasas precipitaciones compensadas con la humedad que aportan los Alisios, su orografía montañosa, sobre todo en las islas centrales y occidentales, y sus suelos de naturaleza volcánica, es lo que le hace poseer una gran variedad de especies vegetales y endemismos.


PRÁCTICA 2
El mapa representa la distribución del alcornoque en la Península ibérica. Analízalo y responde a las siguientes preguntas:
a) Señala el nombre de las provincias afectadas por las manchas rayadas verticalmente.
b) ¿Qué relación existe entre esta distribución y el medio natural de la zona afectada?
c) Explica qué actividades económicas están relacionadas con esta especie vegetal

a) Huelva, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Málaga, Granada, Ciudad Real, Badajoz; Cáceres, Salamanca, Toledo y una pequeña parte de Albacete.
b) La distribución del alcornoque está directamente relacionada con las condiciones naturales de suelo y clima, ya que necesita climas de inviernos suaves, donde las heladas sean débiles y precipitaciones superiores a los 600mm anuales, aunque tolerando la aridez estival.
Respecto a los suelos prefiere los silíceos, mostrándose intolerante con los calizos y arcillosos. Por eso lo encontramos sobre todo en la España silícea, preferentemente en el oeste peninsular, pero también puntualmente en áreas silíceas aisladas, como la Sierra de Grazalema, el Sistema Central, o la mitad norte de la Cordillera Costero-Catalana.
También podemos observar que la especie, en su distribución más meridional, busca las zonas elevadas, sierras o penillanuras, como ocurre en las provincias andaluzas. Ello significa que prefiere temperaturas no demasiado calurosas y un mayor grado de humedad, aunque de todas formas existen otros factores que explican esta distribución como la acción humana: han sido muy reducidos por el hombre de las zonas de topografía más suave para dar a éstas un uso agropecuario.
c) El alcornoque da lugar a dos importantes actividades económicas: la explotación forestal y la ganadera.
La más conocida es la extracción del corcho, corteza de este árbol, que se retira cada nueve o diez años para la obtención de materiales como el corcho, que es base para la fabricación de tapones, revestimientos, aislantes sonoros y térmicos o incluso para la industria del calzado, siendo España uno de los grandes productores de mundo.
También se ha hecho aprovechamiento forestal de su madera, que es dura y pesada, de buena calidad para tonelería y confección de herramientas y, por su gran resistencia a la pudrición, sumergida en agua, se la empleó mucho en construcción naval, sobre todo de pequeñas embarcaciones.
El alcornocal también se adehesa como el encinar. La formación de dehesas permite el aprovechamiento ganadero, sobre todo con la utilización de la bellota para la alimentación del ganado porcino, pero también para la cría de ovinos y bovinos, destacando el toro de lidia. Este aprovechamiento ganadero suele ser extensivo o mixto y es especialmente importante en el sur de Extremadura.
Aunque ya casi en desuso, hay que decir que sus taninos sirvieron para curtir pieles y su leña para la obtención de carbón vegetal.
 
PRÁCTICA 3
En el mapa se representa la extensión superficial de algunos árboles característicos de la vegetación española. Obsérvelo y conteste a las siguientes preguntas:
a) Indique el nombre de las Comunidades Autónomas donde se localiza, predominantemente, el alcornoque y cite las provincias en las que no hay encinas.
b) ¿Sobre qué zonas litológicas se extiende el alcornoque?
c) Explique las características de la encina que justifican su extensa distribución.
d) De las especies señaladas en la leyenda, diga las que forman bosques caducifolios y cuáles forman bosques perennifolios. Además, ¿Qué factores explican la mayor presencia de masas forestales en el oeste y norte de la Península?
a) Comunidades Autónomas donde se localiza el alcornoque son: Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Comunidad Valenciana y Cataluña.
Las provincias en las que no hay encinas son: A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra, Asturias, Cantabria, Vizcaya, Guipúzcoa (ambas con matizaciones), Álava, León, Palencia, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.
b) El alcornoque prefiere los suelos silíceos, mostrándose intolerante con los calizos y arcillosos. Por eso lo encontramos sobre todo en la España silícea, preferentemente en el oeste peninsular, pero también puntualmente en áreas silíceas aisladas, como la Sierra de Grazalema, el Sistema Central, o la mitad norte de la Cordillera Costero-Catalana.
c) La encina es una especie bien adaptada ecológicamente, por lo que puede aparecer en situaciones climáticas y edáficas muy diversas. Aunque prefieren los suelos silíceos también tolera los calizos y arcillosos, incluso los muy pobres, desde el nivel del mar hasta cerca de 2000 metros en Sierra Nevada.
Térmicamente se adapta bien a los climas mediterráneos, incluso los continentalizados. Le bastan 350-400 mm de precipitación y tolera hasta los 1000 mm siempre que el suelo no retenga el agua, como ocurre en las zonas calizas. No obstante, no se adapta bien a la aridez del sureste peninsular ni a condiciones de continentalidad extrema o litología marcadamente caliza.
Su adaptación al medio mediterráneo es excepcional, sobre todo a la aridez: gruesa corteza, hojas pequeñas, coriáceas y de color verde oscuro por el haz, donde apenas tienen estomas para reducir la transpiración. Estos se concentran en el envés, protegidos por pilosidades. Las ramas más bajas tienen espinas y a las hojas se les atribuye un heliotropismo negativo para evitar la radiación solar vertical.
El tronco tiene una gruesa corteza protectora y su madera es dura. Se ramifica pronto para conseguir copas globulares donde abunden las ramas bajas para conseguir el máximo de sombra en el suelo, con la intención de protegerlo de la radiación solar y conservar al máximo su humedad. Para buscar el máximo grado de la misma desarrollan también amplias y profundas raíces
d) Especies del bosque caducifolio: el haya y el roble, aunque algunos robles son marcescentes: la hoja cambia de color en otoño y muere, pero queda en el árbol hasta primavera cuando brota la hoja nueva.
Especies del bosque perennifolio son el alcornoque y la encina. El principal rasgo del bosque mediterráneo es su carácter perennifolio.
Causas de la mayor presencia de masas forestales en el norte y oeste peninsular:
*El clima, en relación con el mayor nivel de precipitaciones y menor grado de continentalidad (debido a la influencia marítima) de esta zona frente al mayor índice de aridez y continentalidad en el resto, donde se observa, además, una fuerte sequía estival. Así, la fachada atlántica se caracteriza por una vegetación exuberante, fruto de un clima de temperaturas suaves y precipitaciones abundantes y bien distribuidas.
*El suelo y su aprovechamiento: Una parte importante de la banda occidental peninsular pertenece a la España silícea, con suelos son poco fértiles y muy pobres para la agricultura. Por eso predomina en estas zonas la actividad ganadera y forestal.
En las penillanuras abunda el paisaje de la dehesa, un sistema agrario basado en el aprovechamiento mixto forestal y ganadero: Grandes explotaciones que ocupan suelos mediocres usando encinas y alcornoques (bellota) para alimentar al ganado porcino, ovino o bovino. Las dehesas se extienden por el occidente peninsular y Andalucía.
En zonas de relieve más abrupto, sobre todo en el norte y noroeste peninsular, domina el uso forestal, representado por los hayedos y los robledales. Por eso existe gran coincidencia entre los espacios forestales y las áreas de montaña. Ello es consecuencia de la escasa o nula aptitud agrícola de las montañas y de la repoblación forestal.
 
PRÁCTICA  4
A continuación aparecen cuatro mapas que representan la distribución de hayas, robles, alcornoques y encinas en el territorio español. En relación con ellos, conteste:
a) Diga el nombre de las provincias donde es importante la presencia del haya. 
b) Qué relación existe entre la distribución de cada una de estas cuatro especies y los caracteres naturales de la Península.
c) Explique qué actividades económicas están relacionadas con el alcornoque y cuáles con la encina. Razónelo brevemente. 

a) Las provincias donde es importante la presencia del haya son: Lugo, Asturias, Cantabria, Burgos, Vizcaya, Guipúzcoa, Álava, Logroño, Navarra, Huesca y Lérida.
b) Relación entre la distribución de las especies y los caracteres naturales de la Península Ibérica.
- El haya es una especie típica del clima de montaña atlántico, que alcanza su óptimo a partir de los 1000 metros de altura (hasta 1700) dado que no tolera el calor y sí el frío y exige gran humedad. Se desarrolla en suelos calizos y silíceos, aun­que prefiere los primeros. Su área principal está en la cordillera Cantábrica y el Pirineo navarro, aunque también hay ejemplos en la cordillera prelitoral Costero-Catalana, en el NO del Sistema Ibérico y en el Sistema Central.
- El roble es una formación vegetal típica del piso basal de los sistemas montañosos (hasta unos 600 metros de altura), dado que tiene poca tole­rancia al frío. Prefiere los suelos silíceos. Es un árbol propio del clima oce­ánico, ya que exige humedad y no soporta veranos calurosos. Algunas subespecies también se encuentran en sistemas montañosos enclavados dentro de la zona de clima mediterráneo, donde la altura mitiga los rigores del verano y eleva las pre­cipitaciones. Por tanto, su área principal se encuentra en Galicia, sector occidental de la cordillera Cantábrica, León y Zamora, Sistema Central, Sierra Morena y algunos sectores del Sistema Ibérico, de la cordillera Penibética y de la Costero-Catalana.
- El alcornoque es un árbol termófilo, por lo que se localiza en zonas de ba­ja altura. Es un árbol propio del clima mediterráneo, pero necesita invier­nos suaves, cierta humedad (superior a 500 mm al año) y suelos silíceos, por lo que se concentra desde el tramo inferior del Duero hasta el Gua­dalquivir, aunque también hay sectores en el sur de Andalucía (de Cádiz a Málaga), en el NE de Cataluña y en Castellón.
- La encina se adapta muy bien a las características del clima mediterráneo, al ser resistente a la sequía, y admite todo tipo de suelos. Se localiza prácticamente por toda la Península y por el norte de Mallorca y Menorca. No obstante, se encuentra también en algunos enclaves aislados de zonas de clima oceánico, generalmente en áreas muy soleadas y resguardadas de vientos fríos.
c) Actividades económicas relacionadas con el alcornoque y la encina
- Actividades económicas relacionadas con la encina: Tradicionalmente se aprovechaba la bellota para el ganado (sistema de dehesas), y su madera, muy dura y resistente, para diversos usos tradicionales (ruedas, carpintería exterior, utensilios), obtención de leña –procedente de las podas- y carbón vegetal, muy apreciado por su buena combustión y su alto poder calorífico. Hoy ha perdido parte de estos usos, salvo el de la bellota para alimentar al cerdo ibérico y la leña.
- Actividades económicas relacionadas con el alcornoque: el alcornocal se suele aclarar para explotarse de acuerdo con el sistema de la dehesa; combina su principal aprovechamiento tradicional, la obtención de corcho, con actividades agrícolas y ganaderas que, en sistemas tradicionales, rotan cada cierto número de años. También se aprovechaba para la realización de toneles y para la construcción naval.


PRÁCTICAS DEL TEMA 6

PRACTICA HIDROGRAFÍA 1
El mapa muestra tanto los principales ríos como las costas peninsulares. Obsérvelo y conteste:
a) Identifique las letras A, B y C con las vertientes hidrográficas españolas. Señale, además, el nombre de las provincias incluidas en la vertiente señalada con la letra B.
b) Diga el nombre, junto con el número correspondiente, de los ríos que aparecen con 1,3,5,6 y 8. Además, conteste: ¿Por qué es más extensa la vertiente fluvial occidental que la del sector oriental?
c) Diga el nombre de los ríos 2, 9, 4 y 7. ¿Qué diferencias esenciales existen entre estos ríos con los de la vertiente occidental?
d) ¿Qué diferencias principales existen entre el aprovechamiento socioeconómico de las costas cantábro-atlánticas del Norte y las costas mediterráneas y atlánticas del Sur? Razónelo.

a) A: Atlántica   B: Cantábrica  y C: Mediterránea. Las provincias que incluye la vertiente Cantábrica son: La Coruña, Lugo, Asturias, Santander, Burgos, Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra.
b) 1: Miño; 3: Duero; 5: Tajo; 6: Guadiana; 8: Guadalquivir.
La razón es triple. Primero porque, la divisoria de aguas entre la vertiente occidental (atlántica) y oriental (mediterránea) la trazan las cordilleras Ibérica y Béticas. Tanto aquella como el sector más oriental de éstas, se sitúan en la banda oriental de la Península y por tanto mucho más cerca del Mediterráneo.
Segundo por la ligera basculación de la Meseta hacia el Oeste y la similar inclinación de la Depresión Bética determinan que la mayoría de los ríos peninsulares, aunque nacen en el tercio oriental de la Península, discurran hacia el oeste y desemboquen en el Atlántico.
Y Tercero por el trazado en el sentido Oeste-este que tienen la Cordillera Cantábrica, Central, Montes de Toledo, Sierra Morena y las Béticas, que diseñan las cuencas de los grandes ríos atlánticos, que quedan obligatoriamente encauzados así hacia el oeste.
c) 2: Ebro;  9: Turia; 4: Júcar; 7: Segura.
Salvo el Ebro, son cortos, pues nacen cerca del Mediterráneo; tienen cuencas reducidas y pronunciadas pendientes en parte de su curso. Al pertenecer al dominio climático mediterráneo, tienen pequeño caudal, mucha irregularidad y fuertes crecidas y estiajes. A veces son simples torrentes o ramblas.
Por contra, los de la vertiente atlántica poseen cuencas muy amplias, son largos, tienen en general escasa pendiente y, aunque también pertenecen al dominio mediterráneo (aunque algunos de sus afluentes lo son del de montaña) y tienen también un régimen irregular y un estiaje más o menos acusado, suelen estar mejor alimentados por unas precipitaciones más elevadas y afluentes más caudalosos. Además, su caudal absoluto es más elevado, aunque el relativo es modesto al poseer cuencas muy amplias.
d) LA GANADERÍA y LA AGRICULTURA: la costa norte pertenece al dominio climático oceánico, con abundantes y regulares precipitaciones que producen ricos pastos y bosques caducifolios, favoreciendo el desarrollo de la  explotación ganadera y forestal. En cambio, en el resto del sector costero, la mayor aridez impide el desarrollo de pastos naturales y limita el uso ganadero. A cambio, temperaturas e insolación permiten el desarrollo de la agricultura intensiva y especializada: cultivos hortofrutícolas en regadío, cultivos bajo plástico (Almería), cultivos tropicales en la costa de Granada y Málaga, la fresa en Huelva…
LA PESCA: La importancia de las pesca de altura y la acuicultura en las costas del norte es mayor, al tener sus aguas mayores recursos. Las costas mediterráneas están más contaminadas, y sufren la presión turística y el agotamiento de los caladeros. En ellas domina la pesca artesanal.
LA INDUSTRIA: Históricamente se ha desarrollado más en el norte gracias a la presencia de recursos como el carbón asturiano o el hierro vizcaíno, que favorecieron la implantación de la industria siderúrgica, metalúrgica y naval. En las costas del sur sólo las políticas de reindustrialización generaron algunos Polos Industriales como el químico de Huelva, el petroquímico de Algeciras o el naval en Cádiz. Más recientemente se ha potenciado el tejido industrial en torno a Málaga.
EL TURISMO: la costa mediterránea destaca en relación con el turismo de sol y playa, debido a sus favorables condiciones meteorológicas: temperaturas e insolación más elevada y precipitaciones más escasas. En el norte esta tipología es menos importante, completándose con el cultural, paisajístico…

PRÁCTICA HIDROGRAFÍA 2

El mapa representa el balance hídrico de las principales cuencas hidrográficas de la Península Ibérica, Baleares y Canarias. Analícelo y responda a las preguntas siguientes:
a) Exprese del 1 al 11 los nombres de los principales ríos que alimentan cada una de esas cuencas
b) ¿Qué Comunidades Autónomas tienen un balance hídrico negativo?
c) Explique los contrastes y variación de los valores del balance hídrico en las cuencas de la vertiente atlántica peninsular.
 
 
a) 1) Miño, Sil, Tambre, Ulla...  2) Nalón, Nervión… 3) Duero, Pisuerga, Tormes… 4) Tajo, Henares, Jarama. 5) Guadiana, Záncara, Tinto y Odiel. 6) Guadalquivir,  Genil, Jándula… 7) Andarax, Almanzora… 8) Segura. 9) Júcar, Turia… 10) Ebro, Jalón, Aragón, Gállego, Segre… 11) Ter, Llobregat
b) Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Canarias, Sur y Este de Andalucía y Este de Castilla-La Mancha.
c) Al observar el balance hídrico de las cuencas de la vertiente atlántica apreciamos tres hechos:
·       Todas ellas presentan un balance hídrico positivo.
·       Destaca el importante superávit hídrico de la cuenca atlántica del noroeste. Ella sola acumula más de la mitad del volumen de agua del que las cuencas atlánticas son excedentarias.
·       Es evidente que, en general, el balance positivo disminuye de norte a sur.
Las razones que explican estos hechos están en las condiciones climáticas y de relieve, destacando:
El clima oceánico y la dinámica atmosférica que afecta al noroeste peninsular –visitado con frecuencia por las borrascas atlánticas- explican allí las abundantes lluvias, frente a la escasez que el clima mediterráneo proporciona al resto del país. Además, el efecto barrera de las cordilleras de sentido longitudinal, los vientos permanentes del oeste que impulsan los frentes y el carácter macizo de la Península, explican el incremento de la aridez, tanto de norte a sur como de oeste a este.
El nivel de las temperaturas influye sobre la evapotranspiración, acentuando la pérdida de agua en las zonas más cálidas y, por tanto, incrementando este efecto de norte a sur.
Las precipitaciones son el principal determinante del caudal de los ríos. Por eso, el régimen de los ríos gallegos es bastante regular y su caudal abundante, teniendo por eso un balance hídrico más positivo. El resto de los ríos de estas cuencas presentan fuertes estiajes en verano (más cuanto más al sur), coincidiendo con el mínimo de la precipitación.
El caudal depende también de la aportación de los afluentes. Así el Duero y el Tajo reciben afluentes que nacen en las Cordilleras Cantábrica y Central, islas húmedas que alimentan bien a sus ríos, incluso con las nieves de sus cumbres, algo de lo que carecen los Montes de Toledo y Sierra Morena que delimitan las cuencas del Guadiana y Guadalquivir.
También la litología influye sobre la red hidrográfica según la permeabilidad y resistencia a la erosión de las rocas. Así, las silíceas son poco permeables y muy resistentes, favoreciendo la circulación superficial del agua. Las calizas son permeables y solubles en agua con CO2, por lo que es frecuente que esta se filtre creando acuíferos. Las arcillas son muy impermeables y favorecen la escorrentía superficial.         
     El balance hídrico relaciona los recursos y el consumo de agua. Así, la cuenca atlántica andaluza y la del Guadalquivir tienen un potencial demográfico, urbano y económico mayor que el de la Meseta: Son zonas con una fuerte implantación del regadío, presentan un gran desarrollo urbano y en la costa tienen un fuerte desarrollo turístico. Todos ello conlleva consumo de agua y, por tanto, balances hídricos menos positivos.
 
PRÁCTICA HIDROGRAFÍA 3

El mapa representa el balance hídrico de las principales cuencas hidrográficas de la Península Ibérica, Baleares y Canarias. Analícelo y responda a las preguntas siguientes:
a) Exprese el nombre de los ríos marcados con los números 1 al 11
b) Explique las diferencias en cuanto a la extensión y configuración del relieve de las cuencas de las tres vertientes: cantábrica, atlántica y mediterránea.
c) Explique las causas de la variación de los balances hídricos entre las distintas cuencas.
 
 
a) 1:Miño; 2:Nalón; 3:Duero; 4:Tajo; 5:Guadiana; 6:Guadalquivir; 7:Andarax; 8:Segura; 9:Júcar; 10:Ebro; 11:Ter
b) Las diferencias en la extensión de las vertientes y cuencas españolas derivan de las características del relieve peninsular, especialmente: su disposición periférica; el contraste entre las cordilleras de dirección longitudinal y las de sentido submeridiano y, finalmente, la basculación de la Meseta hacia el oeste.
Así, la divisoria de aguas entre la vertiente atlántica y la mediterránea está situada en las cumbres de la Cordillera Ibérica (al este de la Península) y las Béticas (sur-sureste). Esto hace que los ríos atlánticos deban recorrer un largo trayecto, dirigidos por la inclinación de la Meseta hacia el Oeste, hasta llegar a su desembocadura. Esto provoca una gran disimetría entre vertientes a favor de la atlántica.
El diseño paralelo y alargado de E a W de las cuencas del los grandes ríos atlánticos obedece a que ésta es la dirección dominante, tanto de las cadenas que delimitan sus cuencas (Cantábrica, Central, Mtes. de Toledo, Sª Morena e incluso las Béticas), como de la inclinación del bloque de la Meseta.
Por su parte, la situación muy cercana a la costa de la Cordillera Cantábrica, Costero Catalana, zona SE de la Ibérica y Penibética, determinan la existencia de cuencas pequeñas en las vertientes cantábrica y mediterránea, y que sus ríos sean cortos, de fuerte pendiente y muy erosivos.
La excepción es la cuenca del Ebro, río largo y de suave pendiente y bien alimentado por los afluentes procedentes de la cordillera Ibérica y Pirineos.
Las cuencas atlánticas son las más grandes, si bien la litología y sus características geomorfológicas, introducen diferencias en sus paisajes hidrográficos (Arribes del Duero, desaparición de las aguas superficiales en el curso alto del Guadiana al atravesar zonas calizas, terrazas del Guadalquivir en zona de campiñas, marismas del Tinto y el Odiel…).
c) El clima es el factor más influyente a la hora de explicar la variación de los balances hídricos entre las distintas cuencas. Las aguas que transportan los ríos proceden de la escorrentía, por ello existe una relación directa entre el total de precipitaciones que registra un clima y el caudal de sus ríos. Pero no olvidemos que una parte de estas aguas vuelven a la atmósfera por la evapotranspiración, favorecida por las altas temperaturas, el viento, etc.
Como tanto las precipitaciones como la evapotranspiración se reparten muy desigualmente por el territorio, ello se traduce en balances hídricos muy variables: Positivos en las cuencas al norte del Tajo; con excedentes moderados en las cuencas del Guadiana y Guadalquivir, y con déficits muy acusados en las del litoral mediterráneo.
No hay que despreciar otros factores de índole física como la pendiente, la mayor o menor permeabilidad del suelo o la existencia de vegetación que frena la escorrentía y ralentiza el proceso de incorporación del agua de lluvia a los cauces, atenuando las crecidas violentas, tan frecuentes en los regímenes mediterráneos. Analizando los balances hídricos de las distintas cuencas podemos concluir que:
 Las cuencas de la vertiente cantábrica presentan un balance hídrico muy positivo por la abundancia de precipitaciones ligadas al clima oceánico, que da a sus ríos una gran regularidad.
 Las cuencas de la vertiente atlántica presentan ríos caudalosos, aunque su caudal se reduce de norte a sur al ritmo de la disminución de precipitaciones en el mismo sentido. Sin embargo, la cuenca del Tajo presenta mejor balance que la del Duero, debido al carácter más seco pluviométricamente hablando de ésta y a la buena alimentación de los afluentes del Tajo provenientes del Sistema Central.
Las cuencas del Guadiana y Guadalquivir tienen balances positivos, aunque ésta última se acerca al punto de equilibrio por el aumento de la aridez estival, los altos niveles de evapotranspiración y un alto consumo de agua ligado a una población numerosa en el Valle, regadíos, actividades industriales y turísticas….
 Las cuencas de la vertiente mediterránea presentan todas un balance negativo, excepto la del Ebro, que recibe agua de afluentes bien alimentados que nacen en los Pirineos y Sistema Ibérico. El caudal de los ríos mediterráneos es irregular, con fuertes crecidas en otoño debido a las lluvias torrenciales (gota fría) y acusados estiajes en verano por la ausencia de precipitaciones (aridez). Las Islas Baleares, incluidas en el ámbito mediterráneo presentan también un balance negativo.
 Las islas Canarias tienen aguas esporádicas y se encauzan a través de los barrancos. Esto se debe a la permeabilidad del terreno y a la escasez de precipitaciones. Su balance es, por tanto negativo.
 
PRÁCTICA HIDROGRAFÍA 4 

En el mapa se representan los tipos de regímenes fluviales de España. Analícelo y conteste a las preguntas siguientes:
a) Identifique las unidades de relieve que presentan un régimen de montaña.
b) Explique las razones de la inexistencia de redes fluviales importantes en los dos archipiélagos representados
c) Explique qué factores influyen en la distribución de los diferentes regímenes fluviales en la España peninsular.
 
 
a) Cordillera pirenaica, tanto los Pirineos axiales como los prepirineos; Cordillera Ibérica, sobre todo en su zona septentrional (Picos de Urbión) y zonas de Sierra de Albarracín y Cuenca; y cordilleras Béticas, tanto en las Subbéticas (Zona de las sierras de Cazorla, Segura…) como en la Penibética (Sierra Nevada)
b) En Baleares no existen cursos de agua permanente y sus aguas corrientes se encauzan a través de los torrentes que conducen rápidamente las aguas hasta el mar. Además, Baleares posee un clima mediterráneo puro, con precipitaciones escasas y fuerte sequía estival. Pero, además, influye su litología caliza que favorece la infiltración de las aguas superficiales, por lo que las subterráneas son aquí más importantes que aquellas. Además, la presión humana sobre el agua ha hecho de ella un bien escaso regulado y controlado, que dificulta el correr de las aguas.
En Canarias la falta de precipitaciones es aún más acusada y, cuando llueve, la fuerte pendiente de sus cursos de agua acelera su evacuación al mar. Además los materiales volcánicos dominantes son muy permeables y abundan las grietas en el terreno, lo que explica que aquí las aguas sean mayoritariamente subterráneas. A ello añadimos que la topografía de los malpaíses dificulta la escorrentía y favorece la infiltración y que las temperaturas son elevadas durante todo el año, lo que favorece la evaporación.
Pero esta situación también es producto de la acción humana. Hasta fechas recientes salvo, en las islas más orientales –más áridas-, en todas las islas existían arroyos permanentes, pero las necesidades de captación de agua para consumo humano ha cortado la regularidad de estos arroyos y los abundantes pozos rebajan el nivel de base de los ríos, provocando su desaparición superficial.
c)  Los factores que influyen en la distribución de los diferentes regímenes fluviales son:
El clima. Influye sobre la red hidrográfica a través de las precipitaciones, ya que su volumen determina el caudal de los ríos y del régimen pluviométrico, que determina su mayor o menor regularidad. Por eso los ríos de la España húmeda (clima oceánico) son regulares a lo largo del año y de caudal abundante; los de la España seca (mayoría de los tipos mediterráneos) son irregulares y menos caudalosos y los de la región mediterránea árida del sureste se caracterizan por sus fuertes crecidas (gota fría) y estiajes.
También las temperaturas influyen, ya que las altas temperaturas provocan pérdidas de agua por evaporación, lo que afecta sobre todo a las zonas del interior y sur peninsular durante el verano.
El relieve. Condiciona la disposición y organización de la red fluvial a partir de los siguientes hechos:
·        La disposición periférica y muy cercana a la costa de algunas cordilleras hace que los ríos que nacen en sus laderas orientadas al mar sean cortos y de fuerte pendiente.
·        La divisoria de aguas entre las vertientes atlántica y mediterránea está situada en las cumbres de la Cordillera Ibérica y las Béticas. Esto, unido a la inclinación del bloque de la Meseta hacia el Oeste provoca una gran disimetría entre vertientes a favor de la atlántica.
·        La pendiente determina la velocidad de la corriente y la rapidez de las crecidas y, por tanto, la capacidad erosiva de los ríos. A su vez, la pendiente depende de la distancia entre la cabecera y el nivel de base de la desembocadura. Por eso la mayoría de los ríos cantábricos y mediterráneos tienen fuertes pendientes y son muy erosivos. Al contrario, los que atraviesan la Meseta presentan poca pendiente y a veces pueden generar zonas endorréicas.
·        La altitud también influye en el régimen hidrográfico. Con la altitud aumentan las precipitaciones (y por tanto el caudal) y la nieve de las cumbres hace que, con el deshielo, aumente el caudal.
La litología. Influye sobre las características de la red hidrográfica según el grado de permeabilidad y resistencia a la erosión de las rocas. Así, las rocas silíceas son poco permeables, favoreciendo la circulación superficial del agua. Las calizas son permeables y solubles en agua carbonatada, por lo que facilitan que el agua se filtre creando freáticos subterráneos. Finalmente, las zonas arcillosas son muy impermeables y se caracterizan por la escorrentía superficial.
La vegetación retiene el agua de las precipitaciones, favoreciendo la infiltración y la humedad del suelo y evitando la erosión. Por el contrario, la falta de vegetación no favorece la filtración y el agua de arroyada erosiona fácilmente un suelo que está más sometido a la evaporación.
La intervención humana. El hombre modifica las características de la red fluvial mediante la construcción de infraestructuras hidráulicas: embalses, presas, encauzamientos, canales